Un año de transformación: dejamos de competir para crear. Nació Memora, una solución que preserva las historias y memorias que dan forma a nuestras comunidades.
Blockbit atravesó una etapa de transformación profunda: de competir dentro de estructuras conocidas a construir un proyecto propio desde cero, con impacto social, autonomía técnica y conexión comunitaria.
Proyectos con valor real para la comunidad
Control total del desarrollo
Vínculo directo con usuarios
Elegimos STEAM Avanzado, una categoría orientada al desarrollo de proyectos con impacto real. Elegímos crear proyecto, no robot, una experiencia más cercana a productos reales, con usuarios y validación.
Conceptualizar solución
Crear prototipo funcional
Probar con usuarios reales
Proyección de impacto
De una visita a un hogar de adultos mayores surgió la conclusión central, los verdaderos tesoros del pasado son las personas vivas. Memora nació como solución para preservar memorias familiares y comunitarias con una "caja de recuerdos" inteligente.
Las historias pueden anonimizarse y compartirse en un repositorio público de memorias locales de Artigas. Un recurso gratuito, confiable y accesible para la comunidad, construido con relatos reales de personas comunes que forman parte del patrimonio cultural vivo de nuestra región.
Acceso libre para toda la comunidad
Historias anonimizadas y seguras
Identidad cultural de Artigas
Memora no fue pensado solo como proyecto de competencia, sino como un producto con proyección real. El plan es: desarrollo inicial → mejora y validación → venta local → escala nacional → proyección internacional.
Base sólida del sistema
Validación y feedback
Venta en Artigas
Expansión a nivel país
Alcance internacional
El núcleo del sistema está construido sobre Raspberry Pi, pantalla táctil, sensores y botones intuitivos. Software para gestión de grabaciones, perfiles y almacenamiento seguro. El enfoque fue siempre aprender haciendo, explorando tecnologías nuevas y adaptándose a las posibilidades reales.
Tres momentos clave en el desarrollo físico del prototipo.
Blockbit pasó de cinco integrantes a un núcleo de tres: Belén Vianna, Felicia Millán y Rodrigo Rodríguez (todos 16 años). Sin apoyo institucional directo, el equipo tuvo que gestionar todo desde cero. Presentar la idea, comunicarla, buscar sponsors, administrar recursos y justificar el impacto.
Liderazgo, comunicación y diseño
Desarrollo técnico y hardware
Software, web y gestión
Empresas locales, docentes e instituciones apoyaron el proyecto. Gracias a este respaldo, armamos nuestro propio laboratorio "ceilab" con impresora 3D, herramientas y equipamiento, trabajando de forma autónoma y profesional.
Infraestructura y herramientas
Recursos y apoyo logístico
Apoyo comunitario
Respaldo institucional
A través del programa Entre Pares de Ceibal, Blockbit pasó de ser participante a formar parte activa del ecosistema. El equipo mentoreó a otros equipos, participó como referee en competencias y colaboró en la conducción de eventos oficiales. Esta experiencia permitió que el equipo original se reencontrara en un nuevo rol.
UTEC se acercó a nosotros. Sin que lo esperáramos, recibimos una invitación directa para visitar sus laboratorios en Rivera. Para el equipo fue un momento fuerte, el ver de verdad dónde se cocinan las cosas, conocer docentes e investigadores que trabajan en proyectos reales, sentir que hay un ecosistema que nos respalda. No fue una visita tipo "turística". Fue genuino, fue personal, fue el tipo de oportunidades que aparecen cuando trabajás con seriedad.
Universidad Tecnológica del Este
El cierre del año competitivo fue la participación en la final nacional de la Olimpíada, realizada los días 5 y 6 de noviembre en el Antel Arena, en Montevideo. Para Blockbit, llegar a esa instancia representó un hito simbólico y emocional, un recorrido que comenzó en Artigas terminaba en el escenario más grande de la Olimpíada. Sin un premio competitivo, el balance fue profundamente positivo: el valor real estaba en el camino recorrido, no en una posición.
Blockbit cerró el año con más experiencia, más autonomía, nuevas habilidades técnicas y humanas, y una visión clara. Aprendimos sobre autonomía en la gestión de proyectos sin estructura institucional, liderazgo mediante el mentoreo de otros equipos, impacto social a través de iniciativas con valor real para la comunidad, resiliencia al adaptarse a cambios, comunicación efectiva, y responsabilidad en la tecnología que respeta privacidad y dignidad.
El proyecto continúa gracias a la confianza de la comunidad y al convencimiento de que lo construido tiene valor real. Memora no fue un capítulo cerrado de la Olimpíada, es el comienzo de una iniciativa que seguirá creciendo. Durante este año, descubrimos que los verdaderos tesoros del pasado son las personas y sus historias. Memora es nuestro compromiso para que esas voces no se pierdan con el tiempo.
Explora el proyecto, los componentes técnicos y el impacto social de nuestra solución para preservar memorias comunitarias.
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